Preservar al combatiente

El carácter de las operaciones militares ha sufrido importantes transformaciones. Los desarrollos modernos conciben enfrentamientos más certeros y con mayor efectividad. El límite de la tecnología es también el de la Defensa.

An Israeli soldier uses an unmanned surveillance drone to monitor Palestinian stone throwers in the occupied West Bank city of Hebron as Israeli settlers visit the holy site of the tomb of Atnaeil Ben Kinaz during the celebrations of the Jewish Sukkot holiday or the feast of the Tabernacles, on September 30, 2015. The holiday commemorates the rededication of the holy temple in Jerusalem after the Jews' 165 B.C. victory over the Hellenist Syrians when Antiochus, the Greek King of Syria, outlawed Jewish rituals and ordered the Jews to worship Greek gods. AFP PHOTO / HAZEM BADER

La mutación y focalización de los conflictos, la escasez de recursos y los factores económicos son solo algunos de los desafíos actuales. En este escenario, se han introducido nuevos retos vinculados a los desarrollos tecnológicos y científicos enfocados en la defensa. En ellos, el combatiente adquiere mayores ventajas y, en algún punto, se consolidan sus capacidades virtuales.

En 2003, The New York Times publicó el análisis de John Cushman y Tom Shanked titulado “Los principios militares de la nueva guerra”, donde se citaba la marcha sobre Bagdad como ejemplo de la guerra del siglo XXI. “Rápida, ágil y decisiva, con una tecnología abrumadora que ejerce una violencia implacable en muchos lugares a la vez”, decían los autores. Y añadían: “La ventaja tecnológica, que constituyó la base del avance estadounidense, no se redujo sólo a bombas más inteligentes y más vehículos blindados ni al adiestramiento de los soldados. Nuevos métodos de vigilancia —helicópteros teledirigidos, aviones espías o satélites— fueron utilizados en esta guerra, brindando información día y noche entre el humo y las tormentas de arena. Y la información sobre el enemigo fue impresionante”.

Nuevas doctrinas y prioridades

Cabe señalar algunos de los actores y fenómenos que llevan a reconfigurar las doctrinas de defensa de cada Estado. Hoy el mapa del tráfico ilícito de estupefacientes coloca a nuestra región en una zona caliente del planeta. En Latinoamérica, la guerra del futuro será contra el narcotráfico y la lucha contra el delito organizado, fenómeno evidenciado en el ascenso del poder que representan los Carteles y la existencia de una ola de violencia que se incrementa y parece difícil de controlar.

Por otro lado, en Europa las segundas generaciones de inmigrantes ponen en duda la construcción de la identidad y del colectivo nacional. Los académicos del viejo continente estudian las consecuencias de haber “olvidado” a los hijos de los inmigrantes, a quienes nunca llegaron a incluir del todo como “europeos”. Tampoco ellos, los inmigrantes, se consideran como tales. En mayo de 2013, el diario El País publicaba una cifra no tan alarmante pero sí llamativa: solo el 50% de los hijos de aquellos inmigrantes que llegaron a España en la década de los noventa (hoy adolescentes), se sienten españoles. Cabe, entonces, preguntarse qué siente la otra mitad. Un año después de aquella publicación, el caso de James Foley (el periodista británico secuestrado en Siria y asesinado por un supuesto miembro inglés de ISIS) hizo sonar las alarmas del viejo continente porque muchos de los combatientes que integran las filas de ISIS son ciudadanos europeos.

La nueva configuración del poder transforma al mapa mundial y éste está determinado por la distribución de bienes materiales que se transforman en estratégicos. La tierra y el agua serán el nuevo petróleo, los recursos con mayor valor en los próximos años. Esto, en el marco de la crisis mundial de alimentos, nos lleva a hablar de fenómenos actuales como el “acaparamiento de tierras” por parte de gobiernos y multinacionales. Y los escenarios de este nuevo ciclo, además de encontrarse en África y Asia, también se localizan en América Latina. Según los especialistas, los factores que impulsan el acaparamiento serían: la necesidad de una fuente alternativa de alimentos, la producción de biocombustibles, la extracción de materias primas para las industrias, la adquisición de recursos naturales, la especulación financiera, y otras razones relacionadas a políticas ambientales conservacionistas. El gobierno chino es uno de los principales actores en esta dinámica global, de hecho, allí la seguridad alimentaria es un asunto estratégico de Estado. En ese contexto, es necesario tener en cuenta la cifra de crecimiento de la población mundial de la ONU, que estima que para el año 2050 habrá en el mundo cerca de 9.600 millones de personas.

La defensa del futuro

Anticiparse a los conflictos es uno de los objetivos del planeamiento estratégico del futuro. De acuerdo a los académicos y especialistas del ámbito de la defensa, en el presente se habla de un campo de combate no lineal (distinto al de la Segunda Guerra Mundial, con fuerzas distribuidas y enfrentadas entre sí), que se traduce en una disminución en la cantidad de fuerzas desplegadas en el campo de combate. La disputa y la ocupación territorial se ven desprestigiadas ante la creciente complejidad de las operaciones y la mayor urbanización existente en el planeta. Siguiendo los consejos de organismos internacionales, la necesidad de tener en cuenta las consecuencias de los ataques con el objetivo de afectar al mínimo a la población civil implica aumentar los niveles de precisión. En ese sentido, la Cruz Roja manifestó en una de sus reconocidas publicaciones la necesidad, por parte de la comunidad internacional, de concebir soluciones de mayor envergadura a fin de garantizar la protección de los civiles, soluciones en las que participarían no sólo los Estados, sino también entidades no estatales, grupos de la sociedad civil, actores del mundo empresarial, de los medios de comunicación de masas y las poblaciones mismas. En ese contexto, y como sugieren los especialistas, cobra interés la detección rápida del enemigo para su neutralización.

La tecnología aplicada al desarrollo de equipos de adquisición más certeros, que según los académicos permiten la ubicación rápida de los diferentes elementos del sistema, nos llevan a hablar, por ejemplo, de munición inteligente, cuyo proceso de guiado hasta el blanco opera a partir de información suministrada desde el espacio. Obviamente, el elevado costo de este tipo de desarrollos es una limitación que no puede ser dejada de lado.

La necesidad de una planificación científica, tecnológica e industrial se ve reflejada en los tiempos necesarios para incorporar efectivamente el sistema de armas como instrumento militar, ya que se necesitan entre 10 a 15 años para ello. La política de defensa del futuro debe tener en cuenta estos aspectos de manera de acompañar los avances.

Los aviones no tripulados

Las aeronaves no tripuladas se convirtieron en una de las armas preferidas. Su alta efectividad y su bajo costo con respecto a los aviones espías tradicionales, convirtieron el uso de los drones en toda una doctrina militar que ya está cambiando la guerra.

La mayoría de las grandes potencias ya cuentan con este tipo de dispositivos. Su alta efectividad y la posibilidad de no arriesgar vidas los convirtieron en la herramienta favorita para eliminar objetivos puntuales. El poder estar permanentemente sobre el objetivo les otorga una importante ventaja: la reacción inmediata. Una vez confirmado el blanco a través de las fuentes de inteligencia en el terreno y recibida la autorización oficial para realizar el ataque, los drones tiene la capacidad de actuar de inmediato.

Pese a su eficiencia, aún queda por resolver su dependencia del ser humano –espía- en el terreno ya que sin un guía se les imposibilita cumplir con su objetivo.

En cuanto a la preparación de los efectivos militares, la tendencia mundial está basada en sistemas de simulación que permiten la representación de todos los eventos involucrados en una operación militar. Según los especialistas en la materia, las ejercitaciones en el terreno con el personal y el material, realizadas con munición de guerra son y serán irremplazables, pero sus costos las de tornan de difícil ejecución. Los juegos de guerra virtuales, explican, permiten recrear situaciones complejas en ambientes geográficos particulares, aproximándolos a la realidad. Una de las promesas más importantes de estos sistemas es que pueden acotar los costos del adiestramiento.

En EE.UU., la tecnología de simulación y construcción de modelos es muy importante para las Fuerzas Armadas. Una de las últimas innovaciones en el uso de la simulación es su empleo en el tratamiento postraumático de aquellos soldados que participaron en el conflicto en Irak. En el gabinete, los soldados reviven las emociones que no lograron procesar y se trasladan, nuevamente al escenario bélico, incluso reviviendo los aromas del lugar y el olor corporal propio de las situaciones de estrés. De acuerdo al periódico español El Mundo, desde 2005, y con un presupuesto cercano a los cuatro millones de dólares, la Oficina de Investigación Naval de EE.UU. financia la investigación de programas de tratamiento mediante realidad virtual.

Ciberdefensa

Somos testigos de una revolución tecnológica que cuestiona la capacidad de los Estados de controlar y asegurar su seguridad. Hoy, el ciberespacio se convierte en otro lugar de disputa. Quienes saben y controlan el manejo de las nuevas tecnologías, pueden tranquilamente obtener ventajas económicas y militares; por esta razón el ciberespacios se convierte en un lugar vital para el desarrollo de los Estados.

Es cierto que el uso de la ciberdefensa evita las bajas que puede provocar el combate tradicional, también es cierto que las amenazas actuales pueden afectar nodos vinculados, por ejemplo , a sistemas de aprovisionamiento de agua, la distribución de energía, medios de transporte y de comunicación, entre otros. En la actualidad, prácticamente todo está conectado a un sistema informacional, a una infraestructura crítica que lo soporta. En ese sentido, el conflicto en el ciberespacio es fácilmente trasladable a los centros urbanos, afectando de manera importante a la sociedad civil Una nación entera puede ser afectada.

No en vano, China plantea la construcción de una “frontera de internet” con el objetivo de defender su soberanía y la conformación de una unidad de ciberdefensa denominada Ejército Azul. Desde el Ministerio de Defensa del gigante asiático, confesaron que han invertido decenas de millones en la formación de este comando cuyo equipo es entrenado para mejorar la ciberseguridad de las Fuerzas Armadas y proteger las redes militares de ataques externos. En ese contexto, los expertos de este país trabajaron y estudiaron las nuevas amenazas y comienzan a hablar de conceptos como cibermovilizacion, cibermanipulacion y ciber-reclutamiento como parte de las acciones incluidas en la guerra cibernética.

Robótica con fines militares

Los conflictos bélicos del futuro también incorporan robot autónomos. Actualmente hay más de 5 mil vehículos militares robots en Iraq, aunque su uso está enfocado en la búsqueda de explosivos.

En abril de este año tuvo lugar, en Buenos Aires, la Conferencia Internacional de Inteligencia Artificial. En aquella oportunidad, se difundió una carta abierta en la que centenares de expertos y referentes culturales, como el científico Stephen Hawking, el filósofo Noam Chomsky o cofundador de Apple, Steve Wozniak, advirtieron contra el uso de robots en la carrera armamentística. “Si algún poder militar principal empuja hacia el desarrollo de armas de inteligencia artificial, una carrera armamentística global es virtualmente inevitable y el final de esta trayectoria tecnológica es obvio: las armas autónomas se convertirán en los Kalashnikovs del mañana”, denunciaron. Además, explicaron que de no poner límites, es probable que en cuestión de un tiempo nos encontremos con equipos capaces de seleccionar, fijar y atacar objetivos sin ninguna intervención humana. Por otro lado, los expertos especificaron en la carta que, este tipo de armas, una vez construidas también podrían comenzar a comercializarse en el mercado negro, manejado por terroristas y señores de la guerra.

Exoesqueletos y Acción Rápida

Los exoesqueletos son suplementos y prótesis mecánicas que potencian las capacidades humanas. Su uso permitiría, por ejemplo, levantar más peso o saltar más alto, por ejemplo. Como adelantó DEF números atrás, el concepto con el que trabaja el exoesqueleto es el de “humanidad aumentada”, o sea, el de hacer crecer las capacidades ya inherentes al hombre, pero en una magnitud inalcanzable para sus músculos y huesos. En la actualidad, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos se encuentran trabajando en este tipo de proyectos y se espera que en el corto plazo puedan ser utilizados en el terreno.

Los elementos de acción rápida también forman parte de la tendencia mundial en lo que respecta a defensa. Su denominación varía alrededor del mundo pero, en síntesis, todas están compuestas por efectivos cuya capacitación y equipamiento les permite responder rápidamente ante cualquier contingencia. Son rápidas, porque poseen la movilidad, los equipos y el entrenamiento para llegar antes que nadie, al poco tiempo de ser advertidas, al escenario en cuestión, ya sea para una acción de combate o una catástrofe natural, sin importar cuán alejado esté ese punto de su asiento de paz.

Reflejo de la importancia que han adquirido este tipo de agrupaciones militares, en junio de este año el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, anunció el aumento de la Fuerza de Reacción Rápida, creada en 2002 para enfrentar situaciones de crisis. El funcionario, detalló que el elemento central de la Fuerza de Reacción Rápida será la denominada ‘Punta de lanza’ (Spearhead Force), que incluye fuerzas especiales y equipos de respuesta rápida.

Con la mirada hacia el sur

Los objetivos comunes se consolidan y avanzan progresivamente en torno a la eliminación de la desigualdad socio económica, a alcanzar la inclusión social, al aumento de la participación ciudadana, el fortalecimiento de la democracia y la reducción de las asimetrías existentes, considerando la soberanía e independencia de los Estados. Resultado de ello es la conformación de la Unasur, organización que representa la unión de las naciones sudamericanas y se vislumbra como una oportunidad de integración. De alguna manera, esa nueva mirada trajo aparejado el diseño de proyectos regionales de carácter estratégico concretos que permitirían profundizar la unión. Ya se comienzan a concretar acciones en conjunto entre las Fuerzas Armadas de región en base a intereses comunes.

Pese al incremento de los gastos militares existentes en América Latina (quizá productos del avance del narcotráfico y el crimen organizado), los esfuerzos conjuntos y una mirada en común configuran un panorama de cooperación.

Fuerzas privadas

Un día antes de la fecha más recordada de la historia contemporánea, exactamente el 10 de septiembre de 2001, Donald Rumsfeld se reunió con el personal del Pentágono y pronunció palabras que marcarían el futuro de la defensa. En ese entonces, expresó: “El enemigo ahora es más sutil e implacable… El adversario está mucho más cerca. Es la burocracia del Pentágono”. Con ese discurso, el secretario de Defensa marcó un camino: el de dirigir el presupuesto hacia las arcas privadas. La cartera debía centrarse en su actividad principal: la guerra. En todos los demás casos, por ejemplo la sanidad militar, se debía contar con proveedores eficaces.

Por aquel entonces, muchos creyeron que Rumsfeld había enloquecido, ya que la Constitución de aquel país define la seguridad como un deber del gobierno. Sin embargo, los acontecimientos posteriores y el ingreso de Estados Unidos en Medio Oriente permitió que la lógica del libre mercado aplicada a los Ejércitos creara las condiciones para uno de los negocios más prósperos de la actualidad. Las tareas que en el pasado eran exclusivas de las Fuerzas Armadas, hoy son ejecutadas con éxito por privados.

Un arma secreta

La presencia de las mujeres ya es un hecho en gran parte de los Ejércitos del mundo, no así su presencia en los puestos de combate. Recién este año egresaron las dos primeras Rangers en Estados Unidos junto a 94 compañeros hombres. Tras haber sobrevivido a las agotadoras pruebas físicas y psicológicas, las dos mujeres podrán ser integradas a este tipo de puestos recién a partir del 2016, de acuerdo a las medidas anunciadas por el presidente Barack Obama.

En el presente, la cartera de defensa de Estados Unidos continúa analizando los alcances de esta política. El tiempo será el encargado de evaluar las condiciones de las mujeres en puestos militares hasta hace poco vedados.

Las microondas, aún en debate

Se trata de vehículos militares que trabajan en la banda de los 95 GHz de frecuencia y poseen la misma efectividad de un horno microondas. Lanzan un haz de microondas que es absorbido superficialmente por los objetivos. Si bien podría ser utilizado contra seres humanos, como medida disuasoria (en esos casos provocaría una quemazón sin efectos secundarios), pueden emplearse con otros objetivos. Por ejemplo, el vehículo ruso de desminado a distancia Listvá puede detectar las minas con un radar para después desactivarlas con ayuda de las microondas.

Publicado en: Actualidad
Etiquetas: ,
**Array ( [author] =>

[email] => [url] =>

)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores, y las Consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario soez o agresivo , será eliminado o inhabilitado para volver a comentar.


 

You need to log in to vote

The blog owner requires users to be logged in to be able to vote for this post.

Alternatively, if you do not have an account yet you can create one here.